“Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas” (Mateo 6:34).

No te obsesiones con los problemas. El Señor los solucionará CUANDO SEA EL MOMENTO.

Alguien dijo una vez que cuando piensas demasiado en algo, tu mente se congela y te quedas haciendo siempre los mismos recorridos mentales, llegando incluso a obsesionarte. Eso no es sano.

Dicen que siembre vemos más hermosa la otra orilla del río y por eso siempre queremos cruzar. Nunca estamos contentos con lo que tenemos.

Imagina que paseas por el bosque y de pronto encuentras un hoyo de barro que te corta el paso y te impide llegar al otro lado. De pronto, dejas de escuchar el canto de los pájaros, dejas de disfrutar del sonido de las hojas mecidas por el viento, la cálida caricia del sol ya no te calienta… Tu mente, automáticamente, se concentra en el problema.

Es algo normal, es un mecanismo de resolución de problemas que el Señor puso en tu mente. Igual que puso la adrenalina para que puedas reaccionar rápidamente ante un peligro.

Pre-ocuparse, esto es, ocuparse, buscar soluciones, es normal, positivo y necesario, pero hay un punto en el que debes aprender a parar y dejar los problemas a los pies de Cristo. Él no desea que te obsesiones y te pierdas las maravillas que te rodean. Ninguna dificultad debería parar tu vida, o acabarás pasando por la vida sin vivir de verdad.

Siempre habrá obstáculos en la vida. Cuando soluciones uno, ten por seguro que surgirá otro…. y mientras te rompes la cabeza pensando, la vida pasa ¡Te la estás perdiendo!

Vive un día a la vez. Si el problema tiene solución, la encontrarás sin obsesionarte. Aparecerá en su momento; y si no tiene solución, debes dejarlo en manos del Todopoderoso.

Aprende a disfrutar de la parte del río en la que te encuentras ¿Qué sentido tiene sufrir inútilmente? ¿Quién dijo que la otra parte del río es más hermosa? Tal vez resulte peor… No necesitas desesperarte por cruzar el río ¿Acaso los pájaros no cantan en los dos lados por igual, el viento no sopla del mismo modo o el sol no calienta de la misma manera? ¡Claro que sí! Busca la forma de ser feliz ahí donde estás.

Disfruta de lo que de lo que sí tienes, en lugar de pensar en lo que te falta.        

Vive el presente de la mano de Dios. Es la única manera de vivir en paz y disfrutar de salud mental.

Esther Azón

Acerca Esther Azón

Productora de TV & Redactora. Avalada por su cocina, redactora hasta en vacaciones, jugadora serial de Catán, esposa y madre.

Pin It on Pinterest