“Antes de que fueras formado en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones” (Jeremías 1:5)

Eres quien eres por la genética que Dios te ha dado, pero también por las circunstancias que moldean tu vida. Tu carácter está continuamente formándose y tu te construyes a ti mismo a través de las elecciones que haces. Puedes permitir que Dios te perfeccione, o puedes dejar que el enemigo te eche a perder, pero finalmente la decisión sobre quien has decidido ser será solo tuya.

Dios te conoce, te Ama, eres Su hijo y tiene un plan para tu vida: que seas salvo y que vivas aquí de Su mano Amando y ayudando a otros a conocerle. Sin embargo, tu decides si es eso lo que quieres ser y hacer.

Conocí a una maestra que me contaba que uno de sus alumnos tenía miedo y sus dibujos eran oscuros y violentos. Cuando comenzó a investigar se dio cuenta de que los padres le llevaban con ellos al cine ¡a ver películas de terror! Argumentaban que no tenían dinero para dejarlo con cuidadores, y que además, así se hacía fuerte ante ese tipo de influencias y se hacía fuerte.

¿Cómo esperaban aquellos padres que influenciaran esas escenas al niño? ¿Cómo pudieron pensar en algún momento que esa basura de violencia y satanismo podría aportar algo a su hijo que no fuera miedo y sufrimiento innecesario?

Está demostrado que los pensamientos conforman tus sentimientos, pero también tu actitud ante la vida. Por eso, necesitas prestar atención a lo que piensas, y por ende a lo que entra en tu mente a través de tus sentidos.

Los programas que ves, la música que escuchas, lo que lees, las personas con las que te relacionas… todo te influye y te forma, casi sin querer. De modo que pon atención a lo que escoges para llenar tu mente, porque a través de esas elecciones te estás construyendo a ti mismo.

Necesitas aprender a seleccionar qué permites que llegue a tus sentidos, a tu mente, para poder controlar lo que piensas, y no ser controlado por otros.

¿Te ha pasado alguna vez que has estado tanto tiempo viviendo con alguien que has comenzado a imitar sus gestos, sus expresiones, sus palabras, casi sin darte cuenta? Cuanto más expuesto estás a una influencia externa, más acaba formando parte de ti. Te guste o no. Por eso escoge bien con quien quieres vivir… porque acabarás pareciéndote a él o a ella.

Él ya te conoce. Si quieres tener un encuentro personal con Cristo y quieres reflejar su carácter, debes imbuirte de él. Necesitas pasar cada día suficiente tiempo de calidad hablando con él a través de la oración, recibiendo sus respuestas, estudiando su vida, su carácter y el Plan de Salvación que aparece en toda la Biblia.

Recuerda: Eres lo que cada día haces de ti. Tú decides.

Esther Azón

Acerca Esther Azón

Productora de TV & Redactora. Avalada por su cocina, redactora hasta en vacaciones, jugadora serial de Catán, esposa y madre.

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