“Un mandamiento nuevo os doy: Que os Améis unos a otros; como yo os he Amado, que también os Améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis Amor los unos con los otros” (Juan 12:34-35).

Amor es una palabra cálida. Acaricia el alma. Cuando amas te sientes mejor persona, y cuando recibes amor eres capaz de todo.

Existen muchos tipos de amor humano, sin embargo para Dios el Amor no es un sentimiento, es un principio, una actitud, una forma de vivir. Su Amor es mucho más grande y puro que el amor humano. Un Amor desinteresado, eterno, absoluto…

Tu amas, pero Jesús Ama, con mayúscula. Por eso, si dices conocer a Dios, necesitas aprender a Amar con el Amor de Dios (1º Juan 4:8), un amor que no puedes alcanzar sin Su presencia en tu vida y sin que el Espíritu Santo te transforme.

La experiencia cristiana, en el fondo, es tratar de llegar a reflejar ese Amor, porque es el carácter mismo de Jesús, al que admiras y quieres imitar.

No te disgusta que Jesús te diga que debes amar a los demás. El problema aparece cuando te pide que les Ames, que lo hagas como Jesús, “como Yo os he Amado”. Y todavía un problema radica en la afirmación “Ama a tus enemigos” (Mateo 5:44). ¿Cómo Amar como Jesús Amó? ¿Cómo llegar a Amar a un enemigo? No puedes hacerlo…. acaso puedes fingirlo, pero ¿sentirlo realmente? Imposible. Imposible… si el Espíritu Santo no te transforma.

Y es que para tu naturaleza egoísta es, ciertamente imposible. Necesitas que el Espíritu Santo trabaje en tu interior y te cambie. Necesitas “nacer de nuevo”, morir al viejo “yo” y comenzar desde cero, pero esta vez de la mano de Jesús. Eso simboliza el bautismo (Juan 3:7).

A veces te sentirás tentado a querer cambiar a otras personas, pero no debes hacerlo. Su transformación no es tarea tuya, sino del Espíritu Santo.

Una de las lecciones más importantes sobre el amor que he aprendido, es que no podemos juzgar ni tratar de cambiar a los demás. El respeto es la principal forma de amar. Hay gente que no querrá tu amistad, y debes Amarles respetándolo. Muestra tu amor a través de tu forma de comportarte: amablemente, educadamente y tratando de ponerte en su lugar.

Nunca critiques. Cuando lo haces, te predispones negativamente hacia la persona en cuestión y pones también a otros en contra. Eso no es lo que Jesús quiere. Busca las cosas positivas de los demás y habla de lo que te gusta, no de lo que no te gusta. Serás mucho más feliz.

Solo si Dios está en tu corazón podrás llegar a Amar como Jesús Ama, y recuerda que este es un mandato directo del Señor que solamente podrás cumplir si dejas que el Espíritu Santo te transforme a través de la oración, el estudio de la Biblia y el trabajo por los demás.

Esther Azón

Acerca Esther Azón

Productora de TV & Redactora. Avalada por su cocina, redactora hasta en vacaciones, jugadora serial de Catán, esposa y madre.

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